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1992 - La tangués



1.- La tangués

Portada La teangues2.- Isla Maciel

3.- Laberinto de espejos

4.- No es lo mismo

5.- Concuvinacho

6.- La crisálida

7.- Retrato de Rafi

8.- La mulita

9.- Villamiseria

10.- La pared

11.- Pelusa

12.- La canilla del patio


LA TANGUÉS

La Tangués,
es el latir del corazón,
en un crepúsculo de hotel,
la pava, el mate, una canción
y la valija a medio hacer.
Es un ocaso tibio,
como la sonrisa de Gardel.

La tangués,
es María que una vez mas,
juntó sus cosas y se fue.
Contar monedas para un pan
o eternizarse en un café.
Es el silbar bajito
de los que aprendimos a perder.

Es un país de sol en la pared y cielo de jazmín.
El color del barrio que no está,
que fue esfumándose
y existe nada mas tan solo en la tangués.

La tangués,
es una ausencia en re menor.
Es la vigilia de la fe
Sentir así como que Dios
o no ha venido o no te ve.
Es como el desamparo
de un pañuelo en el andén.

La tangués,
es aquel beso que quedó
en una cita del ayer.
Primera lágrima en la voz.
Primer perfume de mujer.
Cuando todavía,
había una inocencia que perder.

Es la quietud que va invadiéndote,
al ver la juventud,
esa flor que en el espejo va, deshojándose
y verla marchitar, sonriendo con tangués.

La tangués, pan con manteca y miel,
café con leche en un tazón
y aquellos ojos de mamá, poniéndonos un ángel protector,
con la raya torcida y duro el guardapolvos de almidón.
La tangués, son esas ganas de vivir
en otra hora, otro lugar,
una manera más de resistir al desamor, la soledad,
es un gorrión herido, soñando con volar.

La tangués, esperándote está, desde la niñez
y a traición te busca el corazón
y un día sin saber, el cómo y la razón,
te agarra la tangués.

RAFAEL AMOR®

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ISLA MACIEL

La noche se hizo de barro y se acunó en el Riachuelo
Y se quedó adormecido bajo de un barco el lucero.

Isla Maciel, Isla Maciel, Isla Maciel…

De tanto remar silencios pasa cansado el botero,
Desafinando nostalgias lleva la luna en los remos.

Isla Maciel, Isla Maciel, Isla Maciel…

Envejecido de yuyos el adoquín desparejo
Y se desangra en el aire, algún malvón ventanero.

Una ventana, los grillos, balcón pintado, madera y lata,
Una ausencia de ojos negros, triste silbido que pasa.

Isla Maciel, Isla Maciel, Isla Maciel…

RECITADO

Hay un sigilo de gatos sobre la tapia que se dilata.
Prende veranos un beso bajo la seda de alguna bata.
Una leyenda de guapos, cosas de antaño, guitarra y faca
y el boliche que respira su aliento amargo de vino y caña.

CANTADO

Fumando un toscano de hoja, nos cuenta el nono cosas de Italia,
Con su caricia de andamio, canto rodado, cal y cuchara.

Febreros de canto y risas, pintura y trapo de la comparsa.
La luna sigue en los remos de aquel botero de la nostalgia.

Isla Maciel, Isla Maciel, Isla Maciel…

RAFAEL AMOR

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LABERINTO DE ESPEJOS

Rompamos las reglas del juego.
Salgamos de esta tela de araña.
Vivamos un instante de vida.
Tal vez no haya otro instante mañana.
La calle es un estuario de olvido,
que arrastra luciérnagas de aceite.
Barcazas de neón que se hamacan.
En medio del naufragio de la gente.
Mira bien los ojos del que pasa.
Detenidos en quien sabe que sueños.
Relojes sin agujas ni cuerda,
la rutina los ha vuelto eternos…

Estribillo

Y me preguntas si se donde voy
Cuando lo urgente es hallar la salida
Detrás del laberinto de espejos
Es seguro que canta la vida

Bis

Tal vez una sonrisa perdida.
Mariposa entre ordenadores.
De humo se suicidan de asfalto,
sus posibles alas de colores.
Y hay un sol anémico bailando
con las rosas del invernadero.
Y hay un cielo de plomo cayendo
detrás de un horizonte de acero.
Y hay un niño que ayer era un niño
que cambió de caballo y tiovivo,
paraisos letales que corren
por sus venas estrellas de frío…

Estribillo

Y me preguntas si se donde voy
cuando lo urgente es hallar la salida.
Detrás del laberinto de espejos
es seguro que canta la vida.

RAFAEL AMOR®

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NO ES LO MISMO

No es lo mismo,
estar solo sin haber amado,
que después de amar quedarse solo.
No es lo mismo
el tener un sueño irrealizable,
que tener un sueño destrozado.
El que espera, no igual al olvidado.

No es lo mismo
presentir la luz, la primavera,
que mirarlas irse de tu lado.
Y aunque las dos
parezcan una misma ausencia
en un mismo punto desolado,
Un: ya se fue, no es igual a un: no ha llegado.

No es lo mismo
sufrir el ansia de un camino,
que sufrir después de haberlo andado,
Y aunque el norte
siga siendo el mismo norte,
no es lo mismo perderlo que buscarlo
Aunque parezca, no es igual el desamparo.

No es lo mismo
ver la vida si amanece,
que mirar en el crepúsculo, su paso.
Y la luz
que falta cuando el alba,
no es la sombra que sobra en el ocaso.
No ganar, no es lo mismo que el fracaso.

RAFAEL AMOR®

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CONCUVINACHO

Iban pa´diez años de “concuvinacho”
y va un concurdela y de golpe crepa.
Con un bostezo fulero le dio el apoliyo.
Le quedó de campana medio colmillo
cuando le ataron la jeta con un ñoluepa.
Le hicieron un velorio, medio cachuzo.
El jonca de segunda, sin ventanilla.

Un cura improvisando un responso abstemio,
de lejos se lo mancaba que era del gremio,
un naso prominente, color morcilla.
El otro, el que quedaba, muy compungido,
relojeándolo al fiambre, reflexionaba:
-¡que tragedia compadre!, ¡escabiarme solo!,
seguro que de esta me vuelvo colo-
y una lagrima etílica que le rodaba.

Ni broncas ni minas los separaban.
Siempre en yunta para la dosis.
Se junaban mufas, piros y mañas.
Se arranyaban debute chupando caña
hasta que el tordo dijo: -tiene cirrosis-.
Si lo viera al curdela de madrugada,
esconderse en el viorsi por consecuente,
pa´que el otro no sufra al verlo chupando.
Dándole a las seis horas disimulando el asco
y la tristeza, leche caliente.
Si lo viera en el Primus, negro y cachuzo,
aguantiñando que hierva la verdurita
y aunque estuviera en contra de su prosapia,
batirle al otro coso con voz de nápia:
-no hay nada mas posta que una sopita.-
Y, así, cuando cayeron los del soplete
y había que despedirse, ya, del, ex-tinto,
le dejó de partenza un beso en la frente
y cuando nadie junaba, de cotelete,
le encajó una tallebo de vino tinto.

RAFAEL AMOR®

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LA CRISÁLIDA

Perro con la cadena larga cree que es libre (bis)
pero la cadena es la cadena. (bis)
Mira que pena.

Ave que no conoce más que los barrotes (bis)
dentro de su jaula cree que vuela. (bis)
No me consuela.

Milagrosa utopía milagrosa
que la crisálida se vuelva mariposa… (bis)

Teme la oveja al lobo en el redíl segura (bis)
y le teme más por libre que por fiera (bis)
Y no se entera.

Si conociera el mar el pez de la pecera (bis)
el vidrio aunque muriendo rompería. (bis)
Si que podría.

Milagrosa utopía milagrosa
que la crisálida se vuelva mariposa… (bis)

Gallo que canta ronco aún sin que amanezca (bis)
no anuncia el día si no que está despierto. (bis)
Ni dormido ni muerto.

La flor cortada que se luce en la solapa (bis)
deja de ser flor, es un despojo. (bis)
Se engaña el ojo.

Milagrosa utopía milagrosa
que la crisálida se vuelva mariposa… (bis)

Arbol nacido justamente en la frontera (bis)
no mira a quien le da frutos y sombras. (bis)
Su patria es su obra.

Buena semilla por el viento repartida (bis)
hará un mundo de amor por donde caiga. (bis)
Que el viento la traiga.

Milagrosa utopía milagrosa
Que la crisálida se vuelva mariposa..

RAFAEL AMOR®

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RETRATO DE RAFI

Si usted lo viera,
las canillitas flacas, negras de moretones.
Con el pié izquierdo
chuequito para adentro igual que su papá.
Con las rodillas
llenas de mataduras y un parche en el culito,
con los bolsillos
repletos de piedras, bolitas y pan.
Tiene un flequillo,
tapándole los ojos extrábicos, traviesos
y aunque tendría
que usar los anteojos, no los quiere usar.
Por eso tiene
una marca en la mejilla que se hizo el muy cegato,
atravesando
con bicicleta y todo el vidrio del portal.

Es un desastre,
mi atorrante,
mi golfo,
mi pibe,
mi chaval.

Y si lo oyera
hablar con ese acento tan suyo y madrileño,
pidiendo un duro,
diciendome oye tío, no te enrolles mal.
Si por las noches
controla la movida, me sigue por la casa,
quejandose,
jolines ya te me piras de nuevo con mamá-.
Y si lo viera
con la camisa afuera llegar muy agitado,
por que los chicos
dicen que Maradona es canijo y un valdao,
el me interroga
a punta de ñatita para ver si es cierto,
y antes que hable,
me dice: por las dudas, ya los he currao.

Es un desastre…

Por ahí se ausenta
siguiendo alguna hormiga que cruza por el patio,
o si en el “loro”
alguien puso una música que le “mola” a él.
Y no les cuento
cuando me da el día de tocar la guitarra,
que le va el rollo
del canto y la farra a mi Rafael.
Todas las noches
yo tengo que pasarlo de la mía a su cama
y cada día
que pasa me doy cuenta que va pesando más.
Le doy los besos
que es imposible darle cuando está despierto
y los que un día
más tarde o más temprano, no le podré dar.
Y le acaricio
las plumitas lacias de gallito bravo,
que le descubro
un chicón o una “pupa” como dice él.
Duerma tranquilo
mi nene chiquito le digo muy bajo
que habrá mañana
más normas y reglas que desobedecer.

Es un desastre
mi atorrante,
mi golfo
mi pibe,
mi chaval.
Es adorable,
mi atorrante,
mi golfo,
mi pibe,
mi chaval.

RAFAEL AMOR®

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LA MULITA

Mulita que vas pa´l cerro,
Mulita.
Por la huella solitaria
de la sierra
si ves a mi india mala,
traela.

A orillas de los senderos,
florcitas.
Arriba del pico nieve
blanquita.
Canciones, nieves y flores
pa´ella.

Azucar t’hi de dar
y te dejaré ir
libre por la montaña,
mulita.
Traela.

Recitado

A la cruz Velancuy vamos mulita que alli está ella,
botijas panzudas, charangos y quenas;
chicha a borbollones, el violín y el arpa, casuachs y huaynitos,
fiesta pa’las cholas, cuecas, bailecitos…
Vamos mulita…

Canción

Tocaré en noches de luna
mi quena
y si en mis brazos se duerme
l’hi de cantar,
mi boca un canto muy tierno
cantara.

Mas rica será en la acequia
l’agüita,
mas fresco será el pastito
que t’hi de dar
Vamos mulita serrana,
traela.

Azucar t’hi de dar
y te dejaré ir,
libre por la montaña,
mulita,
traela…

FRANCISCO AMOR®

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VILLAMISERIA

Estrellerío,
zarzo barato en las botellas rotas del baldío.
Ranchos de latón,
de madera podrida y cartón,
junto al terraplén,
por donde pasan las vías del tren.
Una palangana,
agujereada es maceta que adorna la ventana.
Beso carmín
sobre la cortina de cotín,
de un solo malvón
y en la trampera un jilguero cantor.
A los ladridos,
pelea por un hueso gris el flaco perrerío.
Humo que delata,
a un croto que fuma entre las latas.
Pita un armado,
de diarios viejos y puchos rejuntados.

Recitado

Farol a kerosenne,
la mitad de un espejo, un catre y la puerta a vaivén,
hecha de arpillera, zurcida a donde y como pueda.
Mece su mañana la miseria, en la cuna de un cajón de manzanas.
Pena, amargura, de ver arrancada de prepo la caricia a la ternura.
Por un triste peso hubo que olvidarse de los besos.
Truco, retruco y un as de espadas con su filo de susto,
se queda temblando en el brillo,
relámpago azul de un cuchillo,
en ese valcuatro del alcohol pendenciero e ingrato.

Canción

Toda raída,
en el alambre de púas se ve ropa tendida.
Agüa llovida,
chapa de zincq y la tabla arriba.
Cuatro ladrillos.
Se seca al sol un jabón amarillo.
Villamiseria,
de alpargata hecha hilachas y el dedo gordo afuera.
Hijos del hambre,
cada pan en la mesa una madre.
Hembras baratas.
¡Que poco vale un amor de hojalata!.

RAFAEL AMOR®

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LA PARED

Una pared,
al final del camino se ve.
La inevitable y temida pared
nosotros carne, ella eternidad
y sin embargo seguimos en pié.

Por que ante la fe,
tiene que cederla pared,
tiene que ceder. (bis)

No es la pared
esa frontera de ser o no ser
por que hay quien llega y no ha sido jamás
y los que son siguen siendo después
es un balance certero y real.

Por que ante la verdad,
tiene que ceder,la pared,
tiene que ceder.

Esa pared,
que nos parece imposible romper,
que la ternura puede derribar
por que amando has dado a la mar
el primer paso a la inmortalidad.

Siempre ante el amor,
tiene que ceder la pared,
tiene que ceder
la pared.

Dura pared,
pero no temo tu embiste frontal,
que voy con fe con verdad con amor
y en la memoria de alguno quizás
habrá de abrirse mañana esta flor.

Por que ante una canción
tiene que ceder la pared,
tiene que ceder…

RAFAEL AMOR®

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PELUSA

Pelusa, todos los reos con un alma rantifusa
más orillera que el barro de Fiorito,
sacamos hoy la lira batemusas
para cantarte un cacho ché Dieguito.

Los cosos,
los que yiramos en la rúa de mocosos,
todos los crostas que seguimos en la lona,
con un tanino tinto y rafañoso
te batimos, salute Maradona.

Los quias,
que vimos yirar los últimos tranvías,
los de la Pulpo de goma entre dos latas,
sabemos que sos nuestro todavía
con aro y mucha guita, pero rata.

Recitado

Sentinos,
somos los mejores del mundo,
que una vez perdimos todos los partidos para ir a la final
y cosa rara, aún siendo los más vivos,
nos quedamos contentos con el verso del campeón moral.

Cantado

Por eso
cuando vos metés la zurda y como un beso
en los piolines la de gajos escondés,
los belinunes que perdimos hasta el peso
nos sentimos casi vivos otra vez.

Manijas,
tuvimos muchos en la historia, no te aflijas,
sin mojar la camiseta nada.
Cheroncas, sobradores y de fija,
cualquier gilún los corrió con la parada.

Un día
tiene que llegar en que no haya gilería
y como vos, aún siendo los mejores
juguemos en equipo, ¡que alegría!
y empecemos a salir de perdedores.

¡Salute!, Diego nuestro que estás en el Fulbo…

RAFAEL AMOR®

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LA CANILLA DEL PATIO

Me gusta oír gotear, la canilla del patio.
Adivinar la luna entre la ropa colgada.
Esa suburbanía de los trenes lejanos
y los cuatro ladridos cardinales del barrio.
Los postes de la luz, compases de la cuadra.
La hilera de gorriones corcheas de plumas,
formando en las dos líneas de su pentagrama,
la melodía simple que alegra el vecindario.
En la puerta de calle, pibes que alborotan.
La vecina que sabe vidas y milagros.
El palique del mate después de la siesta
y un crepúsculo grillo que encienda el verano.
Los solcitos que caben en una baldosa,
tres hojas de laurel secando en la ventana.
Tener una rejilla grave en el pasillo,
que rezonga espumas cuando lavan.
Me gusta una cocina donde escribir poemas
y una amigo que se queda a comer sin aviso.
La cara de mamá si no alcanza la cena,
mi mujer, que remienda con tres papas el guiso.
Tener una gotera terca cuando llueve,
una veleta de lata con un gallo.
No arreglar una mancha de humedad en las paredes,
por que veo la cara de un amigo lejano.
Y sembrar perejil en una palangana.
Tener una tortuga caparazón pintado.
Una lata de aceite, aquellas con la lira,
donde se mece un malvón solitario.
Me gusta una ventana de asomarme a la gente
con una sonrisa que nunca había usado.
Que me crezcan raíces de una vez por todas
y así poder quedarme para siempre asomado.
Pero sé que mañana llegará la distancia,
trayendo mil paisajes para mi desarraigo
y en las noches ausentes no podré borrar nunca
el íntimo llanto, goteándome nostalgias,
corazón del silencio, la canilla del patio.

RAFAEL AMOR®

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