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2001 - El mundo se mueve


Portada El mundo se mueve1.- En el camino

2.- La más bonita del barrio

3.- Cada mortal tiene un precio

4.- Saludo al público inteligente…

5.- Mundo de zánganos

6.- El adorno y la mancha…

7.- La camiseta

8.- La piel de judas…

9.- Retrato de Rafi

Portada El mundo se mueve10.- Presentación de Salvador Amor…

11.- Hay quién (Salvador Amor)

12.- Presentación de “Es la primavera”…

13.- Es la primavera (Invitado: Salvador Amor)

14.- Mamá…

15.- Remendando a suspiros

16.- Los piqueteros…

17.- Olor a goma quemada

18.- No me llames extranjero (sólo en la edición argentina)

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Prólogo de Raúl González Tuñón

Yo se que todo cambia,
que nada se detiene.
Ni un árbol se detiene
y aún la piedra es viajera.
La soledad no existe,
El mundo es compañía.
Ni la muerte está sola.
Todo lo que es es lucha.
Soy inmortal pues paso,
sólo la estatua queda
¡y aún… ella se mueve!
En vano os empeñéis


EN EL CAMINO

En el camino aprendí,
que llegar alto no es crecer,
que mirar no siempre es ver
ni que escuchar es oír
ni lamentarse sentir
ni acostumbrarse, querer…

En el camino aprendí
que estar solo no es soledad,
que cobardía no es paz
ni ser feliz, sonreír
y que peor que mentir
es silenciar la verdad.

En el camino aprendí
que puede un sueño de amor,
abrirse como una flor
y como esa flor morir,
pero en su breve existir,
fue todo aroma y color.

En el camino aprendí,
que ignorancia no es no saber,
ignorante es ese ser
cuya arrogancia más vil,
es de bruto presumir
y no querer aprender.

En el camino aprendí
que la humildad no es sumisión,
la humildad es ese don
que se suele confundir.
No es lo mismo ser servil
que ser un buen servidor.

En el camino aprendí,
que la ternura no es doblez,
ni vulgar la sencillez
ni lo solemne verdad,
vi al poderoso mortal
y a idiotas con altivez.

En el camino aprendí
que es mala la caridad
del ser humano que da
esperando recibir,
pues no hay defecto más ruin
que presumir de bondad.

En el camino aprendí,
que en cuestión de conocer,
de razonar y saber,
es importante, entendí,
mucho más que lo que vi
lo que me queda por ver…

RAFAEL AMOR®

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LA MÁS BONITA DEL BARRIO

Era la más bonita del barrio.
Era mi luna llena en el callejón.
Se fue una tarde sin decir nada,
Parece que estaba enamorada.
A saber que quimera se la llevó

Era la fiesta de la alegría.
Era la serpentina, luz y color,
a su lado el tiempo no existía.
Cuando más pensaba que era mía,
en un viento viajero se me fugó.

Era la calesita en el baldío,
era rayuela y patio con un malvón.
En un pupitre aún grabados
están su nombre y el mío al lado
dentro de un apretado corazón

Era una ventana con un jazmín.
Era un tímido y cálido resol.
A veces pienso que no ha existido,
un espejismo que me he mentido
para darle a mi vida una razón.

Ahora, es un recuerdo querido,
ahora, es mi sonrisa de evocación.
De aquella inocente travesura
cuando libábamos la ternura
como los colibríes de una flor

Ahora, ya más ceniza que fuego
siento en el rescoldo aquel calor
De haber vivido un amor tan tierno,
que ponga un sol tibio en el invierno
cuando empieza a fallarme tanta pasión.

RAFAEL AMOR®

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CADA MORTAL TIENE UN PRECIO

No busco que me acepten los poderosos,
en sus círculos de privilegios
y que divertidos y piadosos,
digan a coro: cada mortal tiene un precio…

No quiero que me aplaudan los culturosos,
apoliyados intelectuales,
con sus estúpidas barrigas fofas
y esas sus barbas místicas y patriarcales.

No quiero que me indulten la rebeldía,
como si fuera acné juvenil.
En vano esperan que me redima,
por que esta oveja, no vuelve más al redil.

Yo, me creí de verdad,
el amor y la paz y la fraternidad,
la justicia y la libertad
y me cansé de tirar
de la noria sin fin,
de la farsa social,
la mentira y la complicidad.

Y no hago más que ser fiel con alma y vida
a lo a lo prohibido, lo traicionado,
a lo vendido con cobardía
por mercaderes del cinismo y desencanto.

Ahí van con cárceles y policías
y el ojo abierto del desvelado,
el ojo bala puesto en la mira
que apunta al pecho del ciervo que huye asustado

Y por amar la vida sin ofenderla,
soy el demonio, el revelado
y los que insisten en someterla,
inventan leyes y ponen a Dios de su lado.

Yo, de mi madre aprendí
el legado de luz,
el mandato vital
del respeto y la honestidad
y en la zozobra de hoy,
a ese palo mayor
yo me aferro a aguantar
la marejada del desamor.

RAFAEL AMOR®

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MUNDO DE ZANGANOS

Que rancio encanto tiene esa gente,
tan decadente, tan divertida,
que en exclusiva venden sus vidas a las revistas.
Siempre acosados por periodistas
entre jadeos, a la carrera
que se comentan tanto la espera
en las consultas de los dentistas.

Tele alcahuetes y meretrices,
falsas actrices y mentalistas,
los tarotistas, los izquierdistas desengañados.
Recalcitrantes nobles, tarados,
Los que educados en la pereza,
van y se cagan en su nobleza
sacando pasta de cualquier lado.

Intelectuales, buscando tapa
y gente guapa que los halague.
Todos rufianes viejos galanes con peluquín
y modistillos con retintín.
Tan desclasados y tan granujas,
politicastros, curas y brujas,
que se pelean por el rating.

Siempre bronceados, siempre a la moda,
la vida es joda surfing y off shore,
public relation una fellattio y mucho sol.
Con cocaína y con alcohol
hasta la diva “Cuelgapellejos”,
recontra estirado su cuero viejo,
vende sus fotos sin bañador.

Los nuevos ricos, fatuos y horteras,
por la solera que da el mundillo,
mientras los pillos le hacen el corro, pagan honores,
pagan influencias, pagan favores,
pagan su entrada en la cofradía,
pagan Parnaso y la ambrosía
con que se nutren los vividores.

La aristocracia, tan memoriosa
de su fastuosa gloria de ayer,
hoy ve a la fortuna olvidar sus cunas y su poder
no quieren dar el brazo a torcer
menuda casta de limosneros,
casan las hijas con los toreros
por que la cosa es permanecer.

Y que alboroto si atraca un yate
de algún magnate jeque inversor,
cual plañideras, viejas porteras del lupanar,
entre mohines para agradar,
quitan las pobres putas de esquina,
a los camellos de cuatro chinas
para que haya seguridad .

Y de este circo, me da mas pena
que en la colmena la abeja obrera,
hipnotizada por las pavadas del culebrón
de los pasquines del corazón,
que casamientos, separaciones,
que si embarazos y otras cuestiones,
de las que no habla televisión

Si nos cargáramos algún día,
con valentía tanto glamour.
Tanto hedonismo, tanto cinismo y frivolidad,
dirían perplejos- ¡barbaridad!,
ya no hay futuro para los chulos,
ya no nos dejan darles por culo,
¡¡mira que falta de libertad!!

RAFAEL AMOR®

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LA CAMISETA

Siempre fue motivo de trifulca entre mi madre y yo, cuando era niño y me ha quedado como permanente culpa, como dice el poeta: este, mi torpe desaliño y las manchas de la camiseta.

Memorable era aquella lucha
en la bañera, jabón y rasqueta.
Me remozaba bajo de la ducha
con la premura y fiebre de un esteta.
Y una vez recompuesta mi figura,
me daba un pan, mamá, mermelada y manteca
y en el arrobo de la tregua y la ternura,
se me volvía a manchar… La camiseta, la camiseta.

A la hora del amor primero
fui pulcro solo a la primera cita
y me bebí todo el amor entero,
sin preocuparme por una manchita.
Pero pudo la mácula al cariño,
el primer desengaño, no respeta
y me quedé llorando como un niño
que se le rompe el hilo a la cometa
y con las lágrimas del primer idilio,
se me volvió a manchar… La camiseta, la camiseta.

Cada vez que he frecuentado el vino
de muchacho, peleón, ahora amable,
que la madurez es otro desatino,
una manera más de no mancharse.
Pero en la ronda fraternal de amigos,
desnuda el alma, la emoción despierta,
con esa urgéncia de sentir como testigo
uno no puede permanecer alerta,
así es que a menudo de ese vino,
se me vuelve a manchar… La camiseta, la camiseta.

Y cuando tibio un hijo hizo cuna
temblando de nacido entre mis brazos,
me sorprendió sin peinarme tal fortuna,
¡Hay que ver como soy de descuidado!

Y después fui un caballo de rodillas,
un superhéroe de las historietas
y los he visto emigrar de mis caricias
con esa cosa de vivir inquieta
y suele el sepia de las fotografías
mancharme una vez más… La camiseta, la camiseta.

Cuando la parca pasó con su guadaña
por el valle donde el pueblo florecía.
Cuando el dolor tejió su telaraña
y nos heló en la sangre, la alegría,
yo que venía viviendo transparente
con un sueño con las alas abiertas,
me lo encontré malherido, de repente,
boqueando entre mis manos yertas
y con la sangre de mi sueño adolescente,
llevo manchada también… La camiseta, la camiseta.

Que me mancho, dicen, por distraído,
o por que soy un poco ajeno a la limpieza,
pero hay tanto asqueroso bien vestido
y tanto impecable, sin cabeza.
A lo superfluo, si, soy desatento
y conservo esta expresión casi embobada,
amo el asombro de cada momento
y no me pierdo de la vida, nada.
Por prestarle atención será que tengo,
La camiseta siempre… Tan manchada.

La camiseta, la camiseta…

RAFAEL AMOR®

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RETRATO DE RAFI

Si usted lo viera las canillitas flacas negras de moretones, con el pié izquierdo chuequito para dentro igual que su papá. Con las rodillas llenas de mataduras y un parche en el culito, con los bolsillos repletos de piedras, bolitas y pan.

Tiene un flequillo tapándole los ojos extrábicos, traviesos y aunque tendría que usar los anteojos, no los quiere usar, por eso tiene una marca en la mejilla que se hizo el muy cegato, atravesando con bicicleta y todo el vidrio del portal.

Es un desastre, mi atorrante, mi golfo, mi pibe, mi chaval.

Y si lo oyera hablar con ese acento tan suyo y madrileño, pidiendo un duro, diciendome – oye tío, no te enrolles mal-.

Si por las noches controla la movida, me sigue por la casa, quejandose, – jolines ya te me piras de nuevo con mamá-.

Y si lo viera con la camisa afuera llegar muy agitado, por que los chicos dicen que Maradona es canijo y un valdao, el me interroga a punta de ñatita para ver si es cierto, y antes que hable, me dice: – por las dudas, ya los he currao.

Es un desastre…

Por ahí se ausenta siguiendo alguna hormiga que cruza por el patio, o si en el “loro” alguien puso una música que le “mola” a él.

Y no les cuento cuando me da el día de tocar la guitarra, que le va el rollo del canto y la farra a mi Rafael.

Todas las noches yo tengo que pasarlo de la mía a su cama y cada día que pasa me doy cuenta que va pesando más, le doy los besos que es imposible darle cuando está despierto y los que un día más tarde o más temprano, no le podré dar.

Y le acaricio las plumitas lacias de gallito bravo, que le descubro un chicón o una “pupa” como dice él: – duerma tranquilo mi nene chiquito – le digo muy bajo – que habrá mañana más normas y reglas que desobedecer.


Es un desastre mi atorrante, mi golfom mi pibe, mi chaval, es adorable, mi atorrante, mi golfo, mi pibe, mi chaval

RAFAEL AMOR®

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HAY QUIEN

Hay quien perece de sed en un río
quien agradece la gota en el desierto,
quien se muere rodeado de la vida
y quien se empeña en vivir entre los muertos.

Hay quien deshoja la flor por capricho
y quien a diario se aferra a la esperanza,
quien con un soplo de amor inventa un mundo,
y a quien un mundo de amor ya no le alcanza.

Hay quien ama la verdad mas que a nada
y quien se quema con ella como al fuego,
Hay quien quiere salir de las tinieblas
y quien vive en la luz y sigue ciego.

Hay quien pide piedad y no la tiene,
quien fué piadoso siempre y no la implora,
hay quien lleva la cruz con valentía
y quien cobarde y cruel, suplica y llora.

Del que ayer sufrió mucho hay quien se olvida
y quien sin pena vivió, pero reacciona,
quien con pan y cobijo se revela
y quien tiene razón y la traiciona.

Hay quien cree en un dios por que le teme
y quien teme creer ante la duda,
quien se aferra a un más allá tras de la vida
y a quien la carne mortal no da pavura

Quien espera un milagro que lo salve,
quien se salva a si mismo de la nada,
quien se niega y mezquina la ternura
y quien reparte su savia enamorada.

RAFAEL AMOR®

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ES LA PRIMAVERA

Es la primavera, es la primavera.
Muchacha querida , es la primavera.
La veo en tus ojos, en tu blusa blanca
en las rojas flores que hay en tu pollera.

En el ritmo arisco de tu andar liviano
en la risa fresca de tu boca entera
una avispa de oro me pico en la sangre
y me he dado cuenta que es la primavera.

Estribillo:

Mira como juntan los picos la aves
Mira como aroma la brisa en las rosas
Mira como giran mira como giran
Las alitas nuevas de las mariposas.

Muchacha querida los tiempos aquellos
de noches de invierno por siempre se han ido
La mañana rubia se apreta de nidos
y hay nimbos de luces sobre tus cabellos.

Es la primavera, es la primavera
Zumo de violetas hay en tus ojeras
Hay una dulzura en tu voz madura
y te envuelve un algo que me desespera.

Estribillo


FRANCISCO AMOR®

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REMENDANDO A SUSPIROS

Remendando a suspiros él ultimo rayo de luz,
amarillo de hilvanar recuerdos en cada rincón,
en la ventana que aun da a los gatos,
a las lunas de las canaletas,
al cuadrado callado y violeta de cada oración,
está mi madre, una sombra chiquita en la soledad.
Yo no soy aquel pulcro estudiante que un día soñó,
la guitarra me dio otro camino
y la he visto llorar mi destino,
pero a veces, la he visto llorando por una canción.
Cada vez que este oficio de viento que un día aprendí,
me reparte por otras comarcas trashumando amor,
ella ausencia, ella espera, ella lágrima,
un lucero mojando mis cartas,
esperando que un día regrese el hijo cantor.

ESTRIBILLO

Y cuando vuelvo, tiene un domingo para mi corazón
y en la caricia de bienvenida,
sale a abrazarme Dios.
Agua bendita, siempre solita, esperando.
Poblé sus canas de cascabeles de mis hijos en flor,
pero sus ojos siguen mis pasos allá por donde voy,
que en su cariño soy siempre el niño,
que de su amor nació.

RAFAEL AMOR®

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OLOR A GOMA QUEMADA

Olor a goma quemada, viene,
de los barrios de la hambruna.
Llama el bombo y el piquete,
corta la ruta.
Llamarada y humo negro, crecen,
y entre chispa y reverbero,
con perfiles de ceniza,
los piqueteros.
Una mujer piel y huesos, marcha
y en sus pechos consumidos,
va amamantando otro hambriento,
recién parido.

Para mi pueblo Argentino, salúd,
la libertad y el trabajo.
La dignidad de los libres del sur,
que tantas veces cantamos.
La dignidad de los libres del sur
que tantos han traicionado.
Yo en patas y hambreado
soy la violencia
y ellos armados hablan de paz…

Olor a goma quemada, temen,
que se chamusque la historia.
Dos cosas que les espantan,
pueblo y memoria.
Con un “meduele” de reuma, llegan,
hasta los hipermercados
a reclamar la comida,
los jubilados.
Y van al corte compadre, firmes,
frente a la gendarmería
y en las ollas populares
clama la vida.

Para mi pueblo Argentino, salúd,
la libertad y el trabajo.
La dignidad de los libres del sur,
que tantas veces cantamos.
La dignidad de los libres del sur
que tantos han traicionado.
Yo en patas y hambreado
soy la violencia
y ellos armados hablan de paz…

RAFAEL AMOR®

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NO ME LLAMES EXTRANJERO

No me llames extranjero, por que haya nacido lejos,
o por que tenga otro nombre la tierra de donde vengo.

No me llames extranjero, por que fue distinto el seno
o por que acunó mi infancia otro idioma de los cuentos.

No me llames extranjero si en el amor de una madre,
tuvimos la misma luz en el canto y en el beso,
con que nos sueñan iguales las madres contra su pecho.

No me llames extranjero, ni pienses de donde vengo,
mejor saber donde vamos, adonde nos lleva el tiempo.

No me llames extranjero, por que tu pan y tu fuego,
calman mi hambre y frío, y me cobije tu techo

No me llames extranjero tu trigo es como mi trigo
tu mano como la mía, tu fuego como mi fuego
y el hambre no avisa nunca, vive cambiando de dueño.

Y me llamas extranjero por que me trajo un camino,
por que nací en otro pueblo, por que conozco otros mares,
y zarpé un día de otro puerto, si siempre quedan iguales en el
adiós los pañuelos, y las pupilas borrosas de los que dejamos
lejos. Los amigos que nos nombran y son iguales los besos
y el amor de la que sueña con el día del regreso.

No me llames extranjero, traemos el mismo grito,
el mismo cansancio viejo que viene arrastrando el hombre
desde el fondo de los tiempos, cuando no existían fronteras,
antes que vinieran ellos, los que dividen y matan,
los que roban los que mienten los que venden nuestros sueños.
Los que inventaron un día, esta palabra, extranjero.

No me llames extranjero que es una palabra triste,
es una palabra helada huele a olvido y a destierro

No me llames extranjero mira tu niño y el mío
como corren de la mano hasta el final del sendero.

No me llames extranjero ellos no saben de idiomas
de límites ni banderas, míralos se van al cielo
por una risa paloma que los reúne en el vuelo.

No me llames extranjero piensa en tu hermano y el mío
el cuerpo lleno de balas besando de muerte el suelo
ellos no eran extranjeros se conocían de siempre
por la libertad eterna e igual de libres murieron.

No me llames extranjero, mírame bien a los ojos,
mucho más allá del odio, del egoísmo y el miedo,
y verás que soy un hombre, no puedo ser extranjero.

RAFAEL AMOR®

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