1.- No me llames extranjero . -
2.- Cinco minutos en la juguetería .-
3.- Bendita la raza negra .-
4.- Con la libertad .-
5.- Canción del otro yo .-
6.- La madre de mayo (Ausencia) .-
7.- El loco de la vía .-
8.- En el camino .-
9.-Globalizado .-
10.-La camiseta .-
11.-Canción para una lágrima .-
12.-Elegía a un tirano .-
13.- Violetta .-
14.- Yo seré tu compañero .-
15.- Corazón libre .-
16.- La primavera (Muchacha querida) .-
NO ME LLAMES EXTRANJERO
Letra y música – Rafael Amor
No me llames extranjero, por que haya nacido lejos,
o por que tenga otro nombre la tierra de donde vengo.
No me llames extranjero, por que fue distinto el seno
o por que acunó mi infancia otro idioma de los cuentos.
No me llames extranjero si en el amor de una madre,
tuvimos la misma luz en el canto y en el beso,
con que nos sueñan iguales las madres contra su pecho.
No me llames extranjero, ni pienses de donde vengo,
mejor saber donde vamos, adonde nos lleva el tiempo.
No me llames extranjero, por que tu pan y tu fuego,
calman mi hambre y frío, y me cobije tu techo.
No me llames extranjero tu trigo es como mi trigo
tu mano como la mía, tu fuego como mi fuego,
y el hambre no avisa nunca, vive cambiando de dueño.
Y me llamas extranjero por que me trajo un camino,
por que nací en otro pueblo, por que conozco otros mares,
y zarpé un día de otro puerto, si siempre quedan iguales en el
adiós los pañuelos, y las pupilas borrosas de los que dejamos
lejos, los amigos que nos nombran y son iguales los rezos
y el amor de la que sueña con el día del regreso.
No me llames extranjero, traemos el mismo grito,
el mismo cansancio viejo que viene arrastrando el hombre
desde el fondo de los tiempos, cuando no existían fronteras,
antes que vinieran ellos, los que dividen y matan,
los que roban los que mienten los que venden nuestros sueños,
los que inventaron un día, esta palabra, extranjero.
No me llames extranjero que es una palabra triste,
que es una palabra helada huele a olvido y a destierro,
No me llames extranjero mira tu niño y el mío
como corren de la mano hasta el final del sendero,
no los llames extranjeros ellos no saben de idiomas
de límites ni banderas, míralos se van al cielo
por una risa paloma que los reúne en el vuelo.
No me llames extranjero piensa en tu hermano y el mío
el cuerpo lleno de balas besando de muerte el suelo,
ellos no eran extranjeros se conocían de siempre
por la libertad eterna e igual de libres murieron
No me llames extranjero, mírame bien a los ojos,
mucho más allá del odio, del egoísmo y el miedo,
y verás que soy un hombre, no puedo ser extranjero.
RAFAEL AMOR®
CINCO MINUTOS EN LA JUGUETERÍA
Letra y música Rafael Amor
Todos los días, cuando el despertador me grita:
¡arriba carne de escritorio, toma tu portafolios!,
te esperan, la oficina, el tren, los colectivos,
las ocho horas diarias, el jefe, con sus iras.
Todos los días paso por la vidriera que me atrae,
que me atrapa, de una juguetería
y los cinco minutos que tarda el colectivo, vivo, toda una vida.
Un caballo de cartón galopa una ilusión por toda la vidriera
y un oso gordinflón pintado de marrón, ojos de lentejuelas,
a una princesa azul, con vestido de tul, gracioso se le acerca,
para bailar el vals que toca en su acordeón un viejito de cera.
Se acerca el batallón de plomo y el tambor marca su rataplam,
parecen de verdad, quien sabe a donde van, que guerra los espera.
Aldeanas de papel se asoman al balcón de alguna casa vieja,
pañuelos de color le van diciendo adiós, con lágrimas de temperas.
Pero hay un niño dios dormido en su jergón con las palmas abiertas
y todo el batallón, se queda en su lugar, ya no marcha a la guerra
y de felicidad, un mono de peluche hace sus piruetas
y bailando un minué, le va pisando el pie a una marioneta.
Sentado en su rincón, bonete de color con su boca grotesca,
hace a todos reír, entrega el corazón en cada voltereta,
un payaso de amor, un loco, un soñador, un sentido poeta,
que da felicidad y se sienta a llorar, sus lágrimas de pena.
El tiempo ya pasó, yo no soy un juguete, no me puedo quedar.
Al diablo la oficina, el tren, los colectivos, las ocho horas largas,
el jefe con sus iras, si tengo el corazón del oso de cartón,
quiero bailar un vals y ponerme un bonete,
no marchar a la guerra y ver de cerca a Dios,
dormido en su jergón, con las palmas abiertas
y después de cantar, de reir, de bailar, de saltar,
de pasar por bufón, de dar el corazón,
por que soy un poeta, un loco, un soñador,
hacer como el payaso, llorar mis penas, solo, sentado en un rincón.
RAFAEL AMOR®
BENDITA LA RAZA NEGRA
Letra de Francisco Amor y música de Rafael Amor
Son dos mariposas negras
las manos de aquel moreno,
que han surgido de la sombra
para libar en el cuero.
Dobla y redobla la lonja
oscuro ritmo del tiempo.
En la alegría del parche,
Llora el alma de los negros
Negros, negros, negros..
Con un latido de selva
bajo el latigo negrero.
Con un misterio de jungla
tejido por echiceros.
Con el bramar de los vientos
en jigantes y meneos.
Late y late la tambora
sufre y jadea el batero.
En los ojos se le encienden
las bengalas de su fuego
que van cayendo de a poco
en el carbón de sus dedos.
Macumba parecen decir los cueros
Macumba te quiero te quiero…
La mulata piel canela en el caracol del pelo
junta estrellitas de vidrio y lágrimas de lucero.
La sombra salió a vestirla. Le puso su piel de cielo
Y le hizo ajorcas y anillos y collares y amuletos.
Y esa sonrisa nevada que luce en sus labios negros.
En los ojos mamá noche le puso de su joyero
dos blancas porcelanitas con oscuros arabescos.
Van y vienen sus caderas en oleajes de mareo,
movimiento de culebras, brasa quemante del sexo
en cadencias milenarias donde se acunan los besos.
La luna brilla y rebrilla en el metal de su cuerpo
y los dedos que redoblan son diez puñales hiriendo
los poros de aquella hembra de esa afrodita de ébano.
Hay un miedo de maniguas en ese ritual tremendo.
Macumba parecen decir los cueros
Mira ese sol de mostaza en las marismas hirviendo.
Mira la furia que rompe a las palmeras el viento.
Oye los bravos rugidos de las fieras en su celo.
Todo está en esas caderas y en el batuque del negro.
Bendita la raza negra.
RAFAEL AMOR®
CON LA LIBERTAD
Letra y música Rafael Amor
Amar la libertad, sentirse pájaro,
agitar el cielo con las alas.
Amar la libertad, sentirse mar,
dejar la espuma de la risa en cualquier playa
o quebrar el llanto allá en las rocas,
donde nadie encuentre nuestras lágrimas.
Vivir la libertad, de cara al viento,
con el brazo fuerte y la razón alzada,
aunque tengamos que morirnos.
¡Libres!, morir en libertad, la voz quebrada,
que alguno ha de pasar por el camino
y acunará en los brazos nuestra verdad cansada
y desde abajo de la tierra, nuestros huesos,
irán apuntalando sus pisadas,
que cuando grite, en el vigor del puño,
habrá de alzarse nuestra sangre renovada.
Con la libertad, los trigales nuevos.
Con la libertad, pájaros al viento.
Es la libertad, ese grito eterno,
que sacude el mar, que rompe el silencio,
que abate la roca, que desanda el viento,
que pone en la boca, el azul del cielo.
Con la libertad, campanas a vuelo,
lágrimas de paz y los ojos buenos.
Banderas de luz, canto a pecho abierto,
la sangre que va, creciendo, creciendo,
las manos tendidas a horizontes nuevos,
dar hasta la vida por sentir su beso.
Libres, libres, con la luz y el canto,
libres con el llanto, con la tierra arada,
rica o desolada, con trigales nuevos,
con los ojos buenos, libres hasta ciegos,
libres con campanas, libres con mañana,
con el horizonte, sin cielo ni nada.
Con las manos yertas, aunque la miseria
derrumbe las puertas, aunque naufraguemos
sin estrella ni puerto, ¡libres! ¡siempre libres!
¡libres hasta muertos!.
RAFAEL AMOR®
CANCIÓN DEL OTRO YO
Letra y música Rafael Amor
El reloj suena, salto de la cama,
me quito el pijama y hago una flexión.
Abro las ventanas, saludo al canario,
me lavo los dientes canto una canción
y por dentro tengo unas ganas tremendas
y por dentro tengo unas ganas tremendas
de darle dos ostias al despertador.
Salgo a la calle, saludo al vecino,
con gesto muy fino que es todo un señor.
Sale su señora con la escoba en mano
con una sonrisa le dejo un adiós,
tan de su casa rulo y redecilla
que pienso por dentro al verla tan sencilla
ya está la cotilla al pié del cañón.
Me meto en el metro loco de contento,
hay un solo asiento pero somos dos.
Sube una viejita toda arrugadita,
le doy el asiento, le tengo el bastón.
Y por dentro pienso al verla tan graciosa,
tenía que subir la vieja hincha pelotas,
tenía que subir justo en este vagón.
Pasa una muchacha, la noche en el pelo,
los ojos de cielo, la miel en la voz.
Me dice: – permiso – y siento el hechizo
de tanta tersura de tanto candor.
Y siento que el alma se me va y me viene,
que pienso por dentro, que culo que tiene.
Me importan un pito, la miel y el candor.
Llego a la oficina, algo adelantado,
para un buen empleado es la obligación.
Por eso es que el jefe me ha puesto a su lado,
como a un buen ejemplo de nuestra sección
y a mis compañeros bien que se les nota,
que piensan por dentro que soy un pelota,
que piensan por dentro que soy un pelota,
y tienen razón.
A la salida, tomo una copita
que es algo que incita, tras de la jornada,
con alguna tía seudo-liberada
en un Púb. de esos con la luz bajita
y mientras le hablo de mi alma enferma,
de la soledad, de la vida moderna,
la tía se pone comprensiva y tierna,
y le toco… le toco… las piernitas
y cuando tengo todo decidido,
me dice al oído,
son diez mil y la cama.
Y ya estando a solas le digo:
la carne no supera nunca los goces del alma.
Ella no contesta, ¿estará avergonzada?,
no, está buscando las lentillas en la cama.
Le doy las diez mil y me voy para casa.
Ya llego a casa, tomo un bocadillo,
algo bien sencillo para dormir bien,
pongo el reloj en hora, me tiendo en el lecho
siempre satisfecho como en un edén.
Y por dentro pienso en algo que me aterra,
que estamos viviendo una vida de mierda.
Y quiero dormirme… sin pensar por qué.
RAFAEL AMOR®
LA MADRE DE MAYO (AUSENCIA)
Letra y música Rafael Amor
Dejó los platos sin lavar.
Se despidió con un beso sin hablar.
La vio cruzar la calle tras el vidrio.
Correr para alcanzar el colectivo,
mientras él hacía miguitas con el pan
y alargaba los recuerdos con un vino.
Cerró los ojos y la vio.
Sencilla y linda como la conoció
aquella tarde en el parque Retiro
riendo su inocencia y juventud
apretando entre el pochoclo y el rubor
aquel sí, para la cita del domingo.
La vio ponerse para él.
Esa ternura que guarda una mujer,
la sensitiva, eterna, la fragante flor
que revive los desiertos y la fe
la que asombra con su luz y sencillez
y así vivió ese milagro del amor
La vio tejer un escarpín,
más grande que el que muestra el figurín.
La vio reírse y destejer.
La vio agobiarse con su redondez,
parir y hasta la oyó cantar después,
al hijo que acababa de nacer.
La vio las noches sin dormir,
si respiraba o no el chiquilín
o cuando tuvo la tos o el sarampión
la intuyó rezando alguna vez,
apuntalando siempre su niñez,
dando entero por él, el corazón.
La vio esperarlo, rezongar a la llegada del baile, su primer trasnochar y después, tenerse que rendir entre los brazos fuertes de aquel muchachón
Que entre la burla y un beso le robaba el perdón y luego, amorosa, arroparlo al dormir. La vio celosa combatir cuando él trajo un beso diferente a los demás y no se quiso enterar del nombre ni del rostro de aquella mujer, que a menudo llamaba preguntando por él… ¡cuantas veces, cuantas, la sintió llorar!…
Y después la resignación,
Ella le dio un nieto y la llamó mamá
la vida es casi siempre así.
La vio arrinconarse sin mostrar dolor
renunciando con tanto valor
con tal de que él fuera feliz.
El colectivo ya se va,
como todos los jueves hace años ya
desde que de ellos no supieron más
con esa foto linda de los tres
va a la plaza de Mayo con aquel cartel
que dice: -¿dónde están mis hijos?- ¿dónde están?
RAFAEL AMOR®
EL LOCO DE LA VÍA
Rafael Amor
El loco de la vía vivía en la vía por donde corría con monotonía el tren… a horario, con atraso, pero todos los días. Tenía una casa barata, chata, además de lata, techo que había hecho, con esos deshechos que se encuentra a gatas, en la precaria orilla ferroviaria. Tenía un perro puntiagudo, con alma de felpudo, que siempre estaba echado, como entredormido, parecía cansado con un solo ladrido. Con un grillo minúsculo atornillaba crepúsculos y en el barro violeta de la quieta cuneta, una luna roja de sangre se le antoja la luz de la barrera. El loco de la vía abría a las mañanas una ventana nueva con cortinas finas de estrellas vespertinas y en el humo alargado de su fuego gastado elevaba y ondeaba una blanca bandera más alta y más grata que la del guardabarreras. Tenía una mirada suburbana entre verde y cansada y aunque veía parecía que ya no miraba, o que no le importaba todo lo que había. Una voz de vino, amarga que a muchos les dolía, y cuando el tren pasaba con su marcha cansina, rutina encadenada, él no decía nada, pero, se sonreía, y molestaba, claro, al oficinista, que desviaba la vista con el sentido práctico de los burocráticos que viven de rodillas tras las ventanillas y que creen sólo en las cosas que están en las planillas.
A la señora beata santa mojigata con alma de rosario y de pecado diario que con recogimiento y arrepentimiento de confesionario siempre se escondía del loco de la vía, claro como no pedía, ¡ah! Sí hubiera ido por la sacristía, si hubiera sido como los demás que lamían consuelos no les molestaría, Y hasta pagaría con una limosna la paz en el cielo. Al señor pudoroso, serio, moralista, ese que da el asiento, correcto, educado que por las noches vive en el mareo loco devaneo de plumas de coristas y un amor pagado, al pseudo inteligente con cara de valiente, de duro intransigente, que se cree reformista, que cuando lo veía, al lado de la vía, al sol sin la camisa, desafiar al mundo con su risa, comprendía que él, también iba en el tren, el de todos los días. Al político, retórico, critico por que no lo votaba el loco de la vía, a los poderosos por que era orgulloso, a los desgraciados por que no era esclavo, a la hipocresía por que no creía y a los mansos por que se comprometía, claro les molestaba porque aún callado, nunca se callaba, es que era un mal ejemplo el loco de la vía, había que aplastarlo, borrarlo, desterrarlo no vaya a ser que un día quieran imitarlo, es un enemigo, vive al sol, no es mendigo, y hasta a veces, canta, es un subversivo… y vinieron veinte carros de asalto, cuatro de explosivos, un camión de la perrera, un destornillador para aflojar los grillos, máscaras antigases, carros autobombas, sesenta mil mangueras para aplacar el humo blanco de su blanca bandera. Le aplastaron la casa barata y chata, le expropiaron al perro puntiagudo con alma de felpudo. El loco de la vía reía todavía, y gritó libertad, con su voz que dolía, – este ya está en la lista – dijo el oficinista, y la santa señora en un avemaría pasaba la alcancía, el señor circunspecto miraba muy correcto, los hipócritas se compadecían, el político crítico con sentido analítico dijo que era anárquico que su fin era típico, los poderosos repetía con gozo, es un ejemplo claro, la libertad no existe, — decían los esclavos y los mansos con quietud de remanso rezaban y un cura les decía arrodillados hijos, siempre arrodillados hijos…
Y así se lo llevaron al LOCO DE LA VÍA. Y en su lugar de lata de lunas escarlatas con ventanas nuevas todas las mañanas con cortinas finas de estrellas vespertinas, picotean el crepúsculo de algún grillo minúsculo unas cuantas gallinas.
RAFAEL AMOR®
EN EL CAMINO
Letra y música Rafael Amor
En el camino aprendí,
que llegar alto no es crecer,
que mirar no siempre es ver
ni que escuchar es oír
ni lamentarse sentir
ni acostumbrarse, querer…
En el camino aprendí
que estar solo no es soledad,
que cobardía no es paz
ni ser feliz, sonreír
y que peor que mentir
es silenciar la verdad.
En el camino aprendí
que puede un sueño de amor,
abrirse como una flor
y como esa flor morir,
pero en su breve existir,
fue todo aroma y color.
En el camino aprendí,
que ignorancia no es no saber,
ignorante es ese ser
cuya arrogancia más vil,
es de bruto presumir
y no querer aprender.
En el camino aprendí
que la humildad no es sumisión,
la humildad es ese don
que se suele confundir.
No es lo mismo ser servil
que ser un buen servidor.
En el camino aprendí,
que la ternura no es doblez,
ni vulgar la sencillez
ni lo solemne verdad,
vi al poderoso mortal
y a idiotas con altivez
En el camino aprendí
que es mala la caridad
del ser humano que da
esperando recibir,
pues no hay defecto más ruin
que presumir de bondad.
En el camino aprendí,
que en cuestión de conocer,
de razonar y saber,
es importante, entendí,
mucho más que lo que vi
lo que me queda por ver…
RAFAEL AMOR®
GLOBALIZADO
Letra y música Rafael Amor
Estoy globalizado…
Las tengo como globos…
Con tantos ajustes y la recesión,
Bajadas de bolsas y devaluación,
Fondo monetario y dolarización
El banco mundial, paro e inflación
Hay días que me piso la globalización…
Que a un globalizado se le hinchan peor.
Que a un despreocupado globalizador
El grupo de los ocho se ha vuelto a encontrar
cada vez que lo hacen me pongo a temblar
entre comilonas van a conversar
sobre las las ventajas del mundo global
de la deudocracia que hay que preservar
de elegir al pedo ya no aguanto más
tengo las urnas llenas… de tanto votar.
Dicen por la tele: todo marcha bien
Los cara de goma que pone el poder
Correctos, sonrientes “democráticmen”
Aznar, Fujimori, Schirac y Menem,
Antiterroristas: Sharon, Putin, Blair,
La secta que tiene a Dios de rehén
Sroheder y el burro de la U.S.A.
Pero no faltan los inadaptados
esos que no ven que el mundo ha cambiado
que no comprenden cuanto hemos ganado
Antes que me vengan a globalizar
Yo era un pobrecito de un solo lugar
ahora que ya estoy bien globalizado,
soy pobre como antes, pero en todos lados.
Sin duda hemos entrado en otra era
Dicen los alcahuetes de la buena nueva
que ya no sirven las viejas banderas
que hay que cambiar el chip de la sesera
que es una realidad que ve cualquiera
Estamos en un mundo sin fronteras
Donde unos van en yates y otros en pateras
Y si esta globalina es la verdad
Me cago en las virtudes de la novedad
En la Babel del hambre y la mendicidad
Y como el lobo elijo la soledad
No espero ni justicia ni piedad
Y aunque no esté de moda que mas dá
Voy a seguir gritando, Libertad
RAFAEL AMOR®
LA CAMISETA
Letra y música Rafael Amor
Siempre fue motivo de trifulca entre mi madre y yo, cuando era niño y me ha quedado como permanente culpa, como dice el poeta: este, mi torpe desaliño y las manchas de la camiseta.
Memorable era aquella lucha
En la bañera, jabón y rasqueta.
Me remozaba bajo de la ducha
Con la premura y fiebre de un esteta.
Y una vez recompuesta mi figura,
Me daba un pan, mamá, mermelada y manteca
Y en el arrobo de la tregua y la ternura,
Se me volvía a manchar… La camiseta, la camiseta.
A la hora del amor primero
Fui pulcro solo a la primera cita
Y me bebí todo el amor entero,
Sin preocuparme por una manchita.
Pero pudo la mácula al cariño,
El primer desengaño, no respeta
Y me quedé llorando como un niño
Que se le rompe el hilo a la cometa
Y con las lágrimas del primer idilio,
Se me volvió a manchar… La camiseta, la camiseta.
Cada vez que he frecuentado el vino
De muchacho, peleón, ahora amable,
Que la madurez es otro desatino,
Una manera más de no mancharse.
Pero en la ronda fraternal de amigos,
Desnuda el alma, la emoción despierta,
Con esa urgéncia de sentir como testigo
Uno no puede permanecer alerta,
Así es que a menudo de ese vino,
Se me vuelve a manchar… La camiseta, la camiseta.
Y cuando tibio un hijo hizo cuna
Temblando de nacido entre mis brazos,
Me sorprendió sin peinarme tal fortuna,
¡Hay que ver como soy de descuidado!
Y después fui un caballo de rodillas,
Un superhéroe de las historietas
Y los he visto emigrar de mis caricias
Con esa cosa de vivir inquieta
Y suele el sepia de las fotografías
Mancharme una vez más… La camiseta, la camiseta.
Cuando la parca pasó con su guadaña
Por el valle donde el pueblo florecía.
Cuando el dolor tejió su telaraña
Y nos heló en la sangre, la alegría,
Yo que venía viviendo transparente
Con un sueño con las alas abiertas,
Me lo encontré malherido, de repente,
Boqueando entre mis manos yertas
Y con la sangre de mi sueño adolescente,
Llevo manchada también… La camiseta, la camiseta.
Que me mancho, dicen, por distraído,
O por que soy un poco ajeno a la limpieza,
Pero hay tanto asqueroso bien vestido
Y tanto impecable, sin cabeza.
A lo superfluo, si, soy desatento
Y conservo esta expresión casi embobada,
Amo el asombro de cada momento
Y no me pierdo de la vida, nada.
Por prestarle atención será que tengo,
La camiseta siempre… Tan manchada.
La camiseta, la camiseta…
RAFAEL AMOR®
CANCIÓN PARA UNA LÁGRIMA
Letra y música Rafael Amor
Era de nácar y luz,
esmeralda matinal.
Era un trino canto miel
en el pico de un gorrión,
tímido temblor, azul.
Era un suspiro de sol,
sobre un pétalo de flor.
Era un sueño musical
en el ala tornasol,
de una mariposa de cristal.
Así era la lágrima sentida,
la primera que en la vida,
nos llora el corazón.
Cuando la inocencia nos habita
y en el pecho nos palpita
cristalina una ilusión.
Hoy encuentro en tu mirar
esa lágrima de amor.
Quisiera ser un gorrión
para poderte robar
en un beso el corazón.
Quiero emborracharme con tu boca
las mariposas locas
del poeta que hay en mí.
Déjame una lágrima siquiera
para prendérmela al alma
cuando ya no estés aquí.
Recitado
Cielo claro, tarde clara,
y tus ojos, ¡ah tus ojos!
Dos círculos concéntricos
en el charco azul de tu mirada.
Cielo claro, tarde clara.
Y tu boca y tus besos una pena
que se me astilló en el alma.
Noche clara, claro cielo,
juntos soñamos atrapar en aquel
charco el lucero, porque
amando, hasta en un charco
cabe el cielo.
Tarde triste, triste cielo,
ya te has ido.
Buscar el olvido es hallar
el recuero.
Noche oscura, no hay lucero,
pero te quiero, tanto, tanto
que en un sola lágrima de mí
llanto cabe el cielo.
RAFAEL AMOR®
ELEGÍA A UN TIRANO
Letra y música Rafael Amor
¿Adónde irás tirano, adónde irás?,
tus manos ensangrentadas, ¿dónde las esconderás?.
¿Adónde irás tirano, adónde irás?,
si el pueblo encuentra tu rastro, sus plantas has de besar.
Te esconderás en las balas, las balas vienen y van,
en la cadena que oprime, la rompe la libertad,
¿dónde empieza la cadena, donde tiene su final?,
¿cuál de los dos desde lejos el prisionero será?.
Te esconderás en los niños, a odiar les enseñarás,
no te servirá de nada, también a ti te odiarán.
Te esconderás en las sombras, el sol te delatará
y cuando salgas al sol, serás sombra y te verán.
¿Adónde irás tirano…
En el terror de las madres un refugio buscarás.
El vientre que parió un hijo, puede parir otros más.
Soltarás tus perros flacos, sin aflojar el collar,
cuidado del perro hambriento muerde y no quiere largar.
Te esconderás en la flor, en el tranquilo trigal.
La flor morirá de pena, el trigo se agitará.
Te descubrirán los hombres al gusto amargo del pan,
cuando llevarlo a sus hijos les cueste la dignidad.
¿Adónde irás tirano…
Recitado.
Querrás escapar de noche, ¿a qué horizonte?,
¿dónde ir que no amanezca?, la luz te perseguirá
y con las manos cruzadas, las mismas de tu impiedad
ante los ojos del pueblo, suplicante caerás.
Sentirás su voz por dentro que te dice:
- tienes manchadas las manos con sangre de libertad,
deshojaste la alegría, torturaste por pensar,
sembraste el odio, la guerra y mataste por matar,
cercenaste la belleza que podía emocionar,
traicionaste a tus hermanos a la hora de luchar
por una justa manera de vivir, de trabajar.
Será la hora del pueblo que algún día llegará:
tendrás que pagar rosa a rosa, bala a bala, pan a pan-…
no se si el Dios que tanto invocas
te podría cobijar de la furia de los hombres
cansados de soportar, la injusticia, la impotencia,
por ser mansos, nada más.
Solo los que se liberan, conocen la libertad,
los que han vivido negándola siempre esclavos morirán.
En las calles las sonrisas, la flor nueva y el trigal
Todas las voces del pueblo gritarán una vez más: paz, paz, paz.
RAFAEL AMOR®
VIOLETTA
Letra y música Rafael Amor
Tiene un dolor de barca abandonada,
en las arenas de una playa quieta
y una gaviota de niñez que baja
a refugiarse en su madera seca.
Violetta tiene un nombre de poema
garabateado en una servilleta
por esos parias en alcohol perdidos
tan solitarios tristes y poetas.
Violetta, Violetta, Violetta.
Violetta a veces llora esos amores
que tras la noche al alba izan las velas
siempre los mismos pasos de regreso
desde el adiós del muelle hasta su pieza.
Tiene una historia como en las canciones
que los borrachos cantamos en las mesas
de las tabernas con humo y acordeones
pasados de tabaco y de cerveza.
Violetta, Violetta, Violetta.
Tiene una foto al lado de la cama
donde la infancia duele amarillenta
y la sonrisa de ahora no es la misma
traviesa y cómplice de aquellas trenzas.
Violetta bebe su ron adulterado
manos furtivas recorren sus caderas
y entre procaces risas y caricias
vaga en sus ojos sin luz la borrachera
Violetta, Violetta, Violetta.
Puso sus manos tibias en mis manos
por una calle de un país cualquiera
mi corazón me dijo es como el tuyo
late soñando con otras riveras
y yo que vivo lléndome de todo
al fin me fui sin volver la cabeza
la vi bajar los ojos y en silencio
la oí contar los pasos a su pieza.
Violetta, Violetta, Violetta.
RAFAEL AMOR®
YO SERÉ TU COMPAÑERO
Letra y música Rafael Amor
Yo seré tu compañero par la farra y el vino,
la guitarra, los caminos, los amores lisonjeros,
impuros y libertinos.
Pero si se acaba el vino, si te sientes prisionero,
si amores verdaderos y no encuentras tu destino
entre todos los senderos, yo seré tu compañero.
Yo seré tu compañero para el abrazo y la gloria,
para perder la memoria con el tiempo y el dinero
y palmadas laudatorias.
Mas, recuerda si el fracaso, te muestra su rostro fiero,
los vencidos siempre fueron despreciados en su ocaso,
por los que ayer los quisieron. Yo seré tu compañero.
Yo seré tu compañero para el sueño y la poesía,
lo que llaman utopía, los que nunca la entendieron
por torpeza o cobardía.
Y en la realidad mas dura y en el llanto mas sincero,
el rebelde desafuero, con toda mi encarnadura,
para andar juntos, me quedo. Yo seré tu compañero.
Yo seré tu compañero, en razón, paz y verdad,
en justicia y libertad, que es todo lo que m as quiero
aunque traigan soledad.
Para el odio y la traición o la envidia del artero
o soplón del carcelero, yo no presto el corazón
y aunque me duela no quiero, que me llames, Compañero.
RAFAEL AMOR®
CORAZÓN LIBRE
Letra y música Rafael Amor
Te han sitiado corazón y esperan tu renuncia,
los únicos vencidos corazón, son los que no luchan.
No los dejes corazón que maten la alegría,
remienda con un sueño corazón, tus alas malheridas.
No te entregues corazón libre, no te entregues.
No te entregues corazón libre, no te entregues.
Y recuerda corazón, la infancia sin fronteras,
el tacto de la vida corazón, carne de primaveras.
Se equivocan corazón, con frágiles cadenas,
más viento que raíces corazón, destrózalas y vuela.
No te entregues corazón libre…
No los oigas corazón, que sus voces no te aturdan,
serás cómplice y esclavo corazón, si es que los escuchas.
No te entregues corazón libre…
Adelante corazón, sin miedo a la derrota,
durar, no es estar vivo corazón, vivir es otra cosa.
No te entregues corazón libre…
RAFAEL AMOR®
LA PRIMAVERA
Letra y música Francisco Amor
Es la primavera, es la primavera.
Muchacha querida , es la primavera.
La veo en tus ojos, en tu blusa blanca
en las rojas flores que hay en tu pollera.
En el ritmo arisco de tu andar liviano
en la risa fresca de tu boca entera
una avispa de oro me pico en la sangre
y me he dado cuenta que es la primavera.
Estribillo:
Mira como juntan los picos la aves
Mira como aroma la brisa en las rosas
Mira como giran mira como giran
Las alitas nuevas de las mariposas.
Muchacha querida los tiempos aquellos
de noches de invierno por siempre se han ido
La mañana rubia se apreta de nidos
y hay nimbos de luces sobre tus cabellos.
Es la primavera, es la primavera
Zumo de violetas hay en tus ojeras
Hay una dulzura en tu voz madura
y te envuelve un algo que me desespera
RAFAEL AMOR®


